10 febrero 2008

Dos décadas de Conservación en el Perú - Los primeros 20 años de Fundación Pro Naturaleza 1984 - 2004


Presentación
.
Dos décadas atrás fue creada la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza. En el libro que aquí se presenta, se rinde cuenta de lo actuado a la sociedad peruana y a los generosos donantes, contribuyentes y amigos de la Fundación. Se presenta un balance de los éxitos y también de las frustraciones y es que se desea que este libro refleje como fue, sin tapujos, la trayectoria de una institución de bien publico al servicio del Perú.
.
Claro está que presentamos este libro con mucho orgullo, pues a pesar de no haber alcanzado en estos primeros veinte anos todos los objetivos que los fundadores se propusieron, lo hecho supero en muchos sentidos las expectativas. En especial; la Fundación cumplió estrictamente y a plena satisfacción, los mandatos señalados en los convenios con los donantes, lo que se tradujo en obras y beneficios tangibles para la conservación de ecosistemas, su diversidad biológica y las sociedades locales.
.
Desde su creación en 1984 la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza sufrió transformaciones que se reflejan hasta en el cambio de sus nombres. Originalmente conocida tan solo como FPCN, adopto el nombre complementario de Pro Naturaleza a partir de 1993 y Pro Naturaleza a partir de 2004, para facilitar la identificación ante el publico, pero manteniendo también el nombre original.
.
Es administrada por una Junta de Administración ahora conformada hasta por 19 miembros, cuyas disposiciones son ejecutadas por un equipo liderado por un Director Ejecutivo, dos Directores de línea y una Gerencia Administrativa. Al ser una Fundación, Pro Naturaleza esta sometida a todos los controles que establece el Consejo Nacional de Supervigilancia de Fundaciones.
.
El crecimiento de Pro Naturaleza fue rápido. Comenzó sus acciones en 1985 con un modesto presupuesto, cercano a los US$30,000 y ahora administra casi US$3,000,000 por año. En sus 20 años de existencia ha canalizado cerca de US $30'000,000 en beneficio de la naturaleza y de las poblaciones rurales mas necesitadas. Su personal, apenas dos funcionarios en 1984, alcanzo más de 150 personas en 2002. Las acciones, inicialmente concentradas en pocos lugares, se dispersaron por todo el país y, por eso, se crearon hasta 5 sedes regionales, en Tumbes, Iquitos, Puerto Maldonado, Oxapampa, Cuzco y 5 oficinas de apoyo en Piura, Cajamarca, Pisco, Putina Punco-Puno y Pucallpa.
.
Resumir en pocas líneas el trabajo de Pro Naturaleza no es fácil y por eso se preparo el informe que conforma este libro. Pero, valga decir que muchas de las áreas naturales protegidas que hoy existen no habrían sobrevivido la década de 1985 a 1995 sin el trabajo de la Fundación. En ese lapso, el Gobierno del Perú prácticamente abandono su trabajo de campo, para el que no tenía recursos. Entre 1994 y 1995 la Fundación llego a contribuir en diverso grado con la administración de la mayor parte del sistema nacional de áreas protegidas de esa época (15 áreas y cerca de cinco millones de hectáreas), incluidas varias joyas del sistema, como Manu, Abiseo, Huascarán, Yanachaga-Chemillén y Pacaya-Samiria. La Fundación realizo trabajos de control, demarcación, regularización de tenencia de tierras, infraestructura, equipamiento, concienciación de la sociedad local y hasta llego a pagar al 60% del personal al cuidado de esas áreas. No es exageración decir que el Perú, sin la Fundación, habría perdido para siempre mucha de su biodiversidad, a manos de invasores, cazadores, extractores ilegales y, en especial, de malos políticos. La Fundación también ha contribuido mucho a racionalizar el trabajo en áreas protegidas. Por ejemplo, en 1984 solo tres áreas protegidas disponían de Planes Maestros o Directores. Ahora, son cerca de 15 las áreas que se han visto beneficiadas con los aportes de la Fundación a este respecto. Otras 20 áreas protegidas se han visto favorecidas por diversos insumos técnicos y, más aún, Pro Naturaleza ha contribuido con la creación, ampliación y categorización oficial de varias de las principales áreas protegidas actualmente existentes como los Parques Nacionales Bahuaja Sonene y Manu y la Reserva Nacional Tambopata, entre otros.
.
Pero hay mucho más. La Fundación ha jugado un papel importante en la conceptualización de mejores formas para manejar las áreas naturales protegidas, integrando la información recibida por su accionar en el ámbito internacional, con su amplia experiencia en el campo, lo cual se refleja sustancialmente en el Plan Director del Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE) y en la moderna legislación que contribuyo a crear. Por otro lado, en el campo mismo, diversos trabajos con las sociedades del entorno de las áreas protegidas han sido realizados por la Fundación mucho antes de que se convirtieran en moda en el ámbito internacional. Los colectores de mariscos de los manglares de Tumbes, inicialmente recelosos de la acción de Pro Naturaleza, son hoy sus grandes defensores, después de constatar los enormes beneficios de la recolección de conchas negras en áreas replantadas o manejadas. Ése es apenas un ejemplo de trabajos concretos en beneficio del desarrollo económico y social de las comunidades pobres, transformando una relación antagónica con la naturaleza en una armoniosa y a las áreas protegidas en ejes de desarrollo.
.
El ecoturismo es, sin duda, un caso de historia exitosa en el Perú. Muchísimo se debe a empresarios tan amantes de la naturaleza como innovadores. Pero mucho se debe también a Pro Naturaleza que tuvo ese objetivo claramente definido, como uso alternativo no consuntivo, desde su origen, y que hizo todo lo posible, en cada uno de sus proyectos, para incorporarlo y estimularlo. Involucrar en esa actividad a la sociedad civil local fue siempre parte de su empeño, culminado con éxito en el caso de Pacaya-Samiria, que se relata en las siguientes páginas.
Asimismo, son diversos los aportes que directa o indirectamente la Fundación ha brindado al conocimiento científico. En ese sentido, es ejemplar la larga asociación de la Fundación con el Centro de Datos para la Conservación de la Universidad Nacional Agraria La Molina (CDC-UNALM).
.
Porque es evidente que nada de lo hecho habría sido posible sin el concurso de muchas personas e instituciones, los miembros fundadores, que suscribimos esta presentación, deseamos comenzar expresando nuestra gratitud a los miembros de las sucesivas Juntas de Administración, que brindaron gustosamente su tiempo, experiencia e imaginación a la tarea de desarrollar y promover la Fundación. Ellos y ellas son, o fueron, personajes notables del mundo empresarial, económico, político, académico o científico del Perú y del mundo y son citados, uno a uno, en el informe. Sin embargo, por razones obvias, deseamos mencionar ahora a los señores Fernando de Trazegnies y Walter Piazza, que presidieron la Fundación por dos periodos consecutivos cada uno, aportando con notoria generosidad su precioso tiempo a la tarea, no siempre grata, de conducir una institución con las características de Pro Naturaleza. Los acompañaron, en ese esfuerzo, los vice-presidentes José Valle-Riestra y ahora, Jesús Zamora, grandes colaboradores de la Fundación.
.
No sería justo dejar de citar, también, a algunos de los funcionarios de la Fundación cuya labor, muchas veces sacrificada, contribuyo grandemente a los resultados alcanzados. Nos referimos muy en especial a Gustavo Suárez de Freitas, quien fue Director Ejecutivo de la Fundación durante la mayor parte de su existencia. Discípulo de los fundadores, en la UNALM, comenzó muy joven sus labores en la Fundación y, con carácter y visión, consiguió convertirla en la principal organización no gubernamental dedicada a temas ambientales en el Perú. Le siguió interinamente en el cargo el Ing. Jorge Ugaz, quien acumulando funciones, ha conseguido mantener el rumbo institucional en momentos particularmente difíciles. Los profesionales y otros funcionarios de la Fundación merecen igualmente reconocimiento especial pues, el entusiasmo que siempre demuestran y las iniciativas, impulsadas por su juventud, han creado muchas de las oportunidades que hemos aprovechado y también muchas de las soluciones a problemas que parecían causa perdida. Algunos de ellos han dado sus propias vidas en plena misión y a la vez que reiteramos nuestro pedido de perdón a sus familias por no haber podido hacer más para evitar la fatalidad, les rendimos sentido homenaje.
.
Desde su fundación, Pro Naturaleza se ha beneficiado de una relación privilegiada con The Nature Conservancy (TNC) que durante muchos años aporto directamente u obtuvo de terceros la mayor parte de los recursos institucionales. Entre 1984 y 2004, esa institución ha aportado directamente el 32% de los recursos de la Fundación. Pero TNC, más que cualquier otro donante, se destaco por procurar, insistentemente, la transformación de Pro Naturaleza en una entidad con autonomía financiera. Por transmitir su vasto conocimiento y gran experien­cia para recaudar fondos de libre disponibilidad. Para eso obtuvo, una donación especial de la Fundación MacArthur e, inclusive, envió en prolongada misión al Perú a uno de sus maestros en el arte de recaudar donaciones, el Sr. Daniel B. Quinn, a quien debemos mucho por sus esfuerzos y sus enseñazas. Lamentablemente, como se indica en páginas siguientes, esos esfuerzos no dieron los frutos esperados, esencialmente por falta de persistencia en el equipo de la Fundación, presionado para ejecutar los grandes proyectos. El WWF (World Wildlife Fund y World Wide Fund for Nature) ha sido el segundo donante, en volumen de recursos, para las acciones de la Fundación (22% de 1984 a 2004) provenientes principalmente del Reino Unido y secundariamente de EEUU. En los últimos anos, la cooperación técnica del Reino de los Países Bajos ha sido también muy importante. Entre 1984 y 2004, el 69% de los recursos de Pro Natura­leza han provenido de esas tres fuentes.
.
No obstante, entre los donantes algunos son mas trascendentes que otros, no por su monto con relación al presupuesto, sino por la forma en que son hechos sus aportes, cuando el mas genuino amor por el Perú es el motor de la acción, como ocurre con las donaciones tan generosas y constantes recibidas de Hilah y Norman Simmons, para la educación de los niños en el bosque seco de Piura y Tumbes, entre otros temas de su interés.
.
Son mas de 40 las entidades que han apoyado el trabajo de Pro Naturaleza, todas ellas cuidadosamente citadas en el texto que sigue y, para todas ellas, va nuestro reconocimiento por la confianza depositada y por el genuino interés que han demostrado en apoyar al Perú y en compartir con este país su deber de proteger el patrimonio natural.
.
Los agradecimientos que anteceden no estarían completos sin citar a los héroes anónimos de la lucha por la conservación de la naturaleza. Nos referimos, claro, a nuestro personal de campo, a nuestros guardaparques, materos o guías, motoristas y operarios. Sin ellos de poco serviría el dinero obtenido de los donantes, las visiones futuristas de los fundadores, las sabias recomendaciones de los miembros de la Junta de Administración o las ordenes de los directores y profesionales. Ellos son los soldados de esa lucha que, en el bosque o en el desierto, enfrentando a los que violan la ley o a los elementos naturales incontrolables, sufren el impacto de la primera línea de combate, muchas veces con salarios magros y no siempre bien tratados. Pero ellos son los que tienen más fe en lo que hacen, porque viven en la tierra, la conocen y la aman. Ellos son los que transforman las ideas, los escritos y las palabras en hechos. Sin ellos, Pro Naturaleza habría hecho muy poco. Ellos son los que mas merecen de la Patria y claro, especialmente de nosotros, una profunda gratitud.
.
El Perú y el mundo han cambiado mucho desde 1984. El cuidado del patrimonio natural de un país, casi visto como superfluo por la opinión pública y por los políticos veinte años atrás, es hoy considerado una prioridad por muchos. Kofi Annan, el Secretario General de las Naciones Unidas declara, en cada ocasión posible, que después de la pobreza y la desigualdad, la principal amenaza al futuro de la humanidad es la degradación ambiental y la explotación insostenible de los recursos naturales. Los conflictos armados, en especial las guerras civiles, vienen apenas en tercer lugar. El esta bien colocado para hablar de esos problemas. Pero, en el Perú la prioridad política nunca dio un sitial proporcional al tema ambiental y mucho menos al de la conservación de la biodiversidad. Nuestro país es, probablemente, el más atrasado de América Latina en el tratamiento del ambiente y de los recursos naturales. Discursos interminables y leyes que nadie cumple encubren una realidad triste. Baste decir que, salvo el caso de los fondos asignados recientemente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para el proyecto del gas de Camisea-a través del Grupo Técnico de Coordinación Interinstitucional (GTCI) -, el Perú jamás uso dinero de un préstamo internacional para cuidar de sus recursos naturales, a los que pretende conservar apenas con donaciones.
.
Es evidente que, tarde o temprano, el Perú despertara y que buenos políticos, hombres y mujeres responsables y con visión de futuro, sentaran las bases de una nueva relación del Estado con la naturaleza. Pero, esperando que eso suceda, Pro Naturaleza y otras organizaciones no gubernamentales deberán continuar contrarrestando las deficiencias de los gobiernos. Para ello se requiere de recursos y, por eso, la Fundación deberá iniciar una nueva etapa de crecimiento, basada en un incremento en la recaudación de fondos no comprometidos. De esa forma podrá tener la independencia que requieren acciones que no siempre son del interés de los donantes tradicionales. Una parte de los recursos deberá ser aplicada en el apoyo a entidades locales de la sociedad civil y, otra, a promover el tan necesario cambio de actitud del estamento político, que decide la asignación de recursos y que hace las leyes. No se tratara de sumarse al coro de los quejosos pero si de aportar ideas y propuestas realistas que alteren positivamente la atención del Estado a los recursos naturales del país.
.
Estos primeros 20 anos dejan, como dicho, un saldo positivo para el Perú y estamos orgullosos por eso, pero no satisfechos. La realidad social y ambiental del país no lo permite. Posiblemente pudimos hacer mas y mejor. Por eso, la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza Pro Naturaleza, con ocasión de este aniversario, reitera su compromiso con la sociedad peruana y anuncia que redoblara esfuerzos y que aplicara toda su capacidad para mejorar su actuación.

.
Marc J. Dourojeanni Ricordi
Carlos F. Ponce del Prado
Manuel Ríos Rodríguez

.

Introducción
.

Veinte años son un período muy corto en la historia y a la vez muy largo para las personas que la construyen. En todo caso, es un lapso suficiente para que una institución se desarrolle, aprenda de sus momentos difíciles y errores y sobretodo, pueda detenerse a analizar sus logros para, sobre esa base, planear su futuro. Dicho de otro modo, la Fundación Peruana para la Conservación de la Naturaleza Pro Naturaleza esta madura y lista para el cambio, sin dejar de perseguir su finalidad; la conservación de la biodiversidad al servicio del desarrollo sostenible del Perú.
.
En las siguientes paginas, frases como "los primeros" o "por primera vez" son bastante frecuentes y es que, en esencia, la Fundación es una organización pionera. La mayor parte de sus experiencias han sido innovadoras por los temas, estilo propio, metodología e, inclusive, porque su trabajo ha contribuido decisivamente a la realización de descubrimientos científicos, convertidos hoy en referencias exitosas de un trabajo por y para la naturaleza.
.
A continuación, se describen resumidamente las experiencias mas ricas en el trabajo conservacionista en el campo, con la naturaleza y con sus pobladores mas humildes; los resultados de investigaciones, estudios y los éxitos logrados en promover opciones de desarrollo sostenible. Se recogen también compromisos y vivencias, que reflejan mucha de la problemática nacional, para la cual, desde la posición que le corresponde, Pro Naturaleza ha buscado soluciones. Épocas como aquella terrible en que el terrorismo busco destruir los ideales de los peruanos de bien, haciendo que cada misión en el campo se convirtiera en una aventura de alto riesgo o, en que los apagones obligaban a cumplir los deberes a la luz de las velas. También muchos otros momentos difíciles que sacudieron al Perú e impactaron fuertemente en Pro Naturaleza, dificultando cumplir su misión que, a pesar de ello, jamás fue interrumpida, ni siquiera en los lugares más remotos o peligrosos del territorio nacional.
.
Felizmente, como se ve más adelante, en veinte años el balance es marcadamente positivo y aunque sería ingenuo pretender recoger todas nuestras experiencias en la historia de la conservación de la naturaleza peruana, se ha hecho un esfuerzo por recopilar muchas de ellas y sobretodo por reconstruir nuestra propia historia que por los mismos cambios que ha atravesado no siempre fue posible registrar oportunamente.
.
Se ha buscado también, en cada capítulo de este informe, dar justo reconocimiento a aquellas personalidades y amigos - presentes o no - que de una u otra manera han escrito la historia de la conservación con nosotros. También a aquellas instituciones amigas que por 20 años han depositado su confianza en Pro Naturaleza como The Nature Conservancy (TNC), nuestro principal aliado en la conservación de especies y ecosistemas, el World Wildlife Fund / World Wide Fund for Nature (WWF), la Embajada Real de los Países Bajos y muchas otras que tejieron con nosotros la red de conservación que se relata a continuación, así como al Instituto Nacional de Recursos Naturales
.
(INRENA) y especialmente a su Intendencia de Áreas Naturales Protegidas, con la que hemos trabajado hombro a hombro para fortalecer el Sistema Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE).
.
En el camino, Pro Naturaleza ha salvado varias de estas áreas, contribuido a la creación de otras tantas, pero en esencia su mayor aporte ha sido el cambio de ellas como concepto. Cambio la manera de verlas o, mejor dicho, las hizo ver por primera vez, convirtiéndolas en focos de desarrollo, y no de conflicto, que garantizaran el bienestar de la naturaleza y comunidades.
.
El éxito que se describe en seguida, ha sido posible en gran medida, gracias a un enfoque integral ante la problemática de la conservación que ha orientado nuestro trabajo con igual prioridad en el ámbito local, sobre la base del trabajo en el campo, con los propios habitantes; a nivel nacional, facilitando las herramientas de planificación y gestión necesarias para las áreas protegidas y promoviendo una moderna normatividad; sin descuidar el plano internacional participando activamente en los mas altos estratos de políticas y lineamientos ambientales.
.
Aunque el saldo de Pro Naturaleza es ampliamente positive en sus primeros 20 años no todo ha sido éxitos. La institución paso por muchos momentos difíciles y, ahora mismo, esta enfrentando una crisis de crecimiento propia de su edad. Se entrego en demasía a su tarea de proponer y ejecutar programas y proyectos con recursos de generosos donantes pero descuido su propia institucionalidad. No supo crear o mantener un fondo de recursos propios, de libre disponibilidad. Comenzó bien, en varias oportunidades, la tarea de obtener apoyo de donantes jurídicos y privados peruanos o extranjeros, o la de desarrollar pequeños negocios con saldos positivos para la institución. Pero, cada vez, esas iniciativas que asegurarían la independencia económica de la Fundación fueron abandonadas, tragadas por la vorágine de la ejecución de proyectos, cuyos aportes para gestión están casi siempre por debajo de las necesidades reales. Consecuentemente, los escasos recursos propios de la Fundación han terminado subvencionando los proyectos, creando una situación deficitaria para la institución. Este tema, por ser de interés para los lectores, se discute en la sub-sección de lecciones aprendidas y, claro, será uno de los asuntos principales en las propuestas de reforma del comportamiento de Pro Naturaleza. Obviamente, por esta razón, no consiguió su finalidad de convertirse en una verdadera fundación, en el sentido de tener capacidad y autonomía financiera como para otorgar recursos a otras instituciones.
.
Para terminar, vale decir que esta memoria institucional tiene el formato de un libro, pues a diferencia de otras, es un recuento de hechos que forman parte de la historia de la conservación de la naturaleza en el Perú. Se pretende que sirva a quienes, mas tarde, estudiaran la realidad peruana en la medida en que constituye un registro de hechos, logros y problemas vividos en cada rincón del país en que se trabajo, a veces por décadas. Incluye un capitulo sobre la historia institucional, al que le siguen otros sobre las realizaciones en el campo, las acciones de nivel nacional y un capitulo final sobre la visión de futuro.
.
El libro fue preparado sobre la base de los insumos e informes aportados por los responsables de los proyectos en cada área de trabajo de la Fundación en lo que atañe a las acciones en el campo. Reunir ese material, uniformizarlo y armonizarlo, así como la preparación de otros capítulos fue esencialmente obra de Kjeld Nielsen, con el apoyo de Marc Dourojeanni en los capítulos de historia y visión. Muchos otros miembros de Pro Naturaleza también ayudaron a reunir la información presentada en este libro, con la que ya se empieza a relatar esta historia,- la historia de dos décadas de conservación.
.
.
Download: Libro en PDF

4 comentarios:

Edward dijo...

Hola:

Vi en uno de sus videso colgados en youtube el nombre de Jhon Rueda, quisiera saber si me peuden contactar con él, es un amigo mío que no lo veo hace años. Mi correo es: clubdemochileros@yahoo.es
Gracias.
Edward Saona
www.clubdemochilerosperu.blogspot.com

Fernando Gutierrez Mesias dijo...

Buena iniciativa culturizar un poco acerca de la conservacion en el Peru, lamentablente el link para poder leer el libro no descarga, ojala se pueda solucionar.
Mi correo es gutmesfe@hotmail.com
Fernando Gutierrez
Ing. Ambiental UNALM

Juan Carlos Pilco dijo...

El link es de Pro Naturaleza. Ya les escribi y no hay respuesta. Los visitaré en su oficina en Lima. También me interesa el libro. Me lo prestaron en la Reserva Nacional de Paracas, ya lo devolvi.
Gracias por la opinión.

Juan Carlos Pilco dijo...

Al parecer me equivoque en el link, no hay una versión digital del libro.
Llame a la oficina de ProNaturaleza y puedes visitarlos de 9 am a 1 pm / 2pm a 5 pm. Previa llamada.

Suerte.